Category Archives: Parenting

old news but good…

I don’t know about you, but I only get to read the papers I buy on Saturday slowly during the week, so here it goes, a bit late…

Guess what everyone is talking about these days, and was the headline of the Guardian this Saturday? New regulations on the sexual commercialisation of children. David Cameron (the UK Prime Minister that is) commisioned research on this, called the Bailey Review, and the report is out this week. Some of the recommendations include:

‘to back a plan to stop retailers selling inappropriate clothes for pre-teens and shield childrenfrom sexualised imagery across all media, including selling “lads magazines” in brown covers and making the watchdog Ofcom more answerable to the views of parents.

Retailers would be required to sign up to a new code preventing the sale of items for pre-teens with suggestive slogans, which the prime minister has repeatedly criticised.’

What it seems like is that more than regulation and legislation the recommendations are  going to be for signing up to voluntary codes of conduct for instance.

What Tanith Carey argues in the the family section is that regulation is a good way of sending a signal, but it is only a starting point, and urges parents to be more vocal and to exert their power as parents too.

I think it is a step forward that this is a matter of debate, of regulation and that it migth open up spaces for parents to feel that they are not isolated in thinking that padded bras and thongs with suggestive slogans are a bit mad for 6 six year olds.

In this debate, there were many opinion pieces which can be found online here and here and here for instance, and luckily the F word made an appearance because I was already starting to worry about siding with the conservatives!

Lucila

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Parents at law

Taylor, Steven T.Kids Do Say the Darndest Things”  Law
Practice Management
, No 27, 2001, pp. 32-38

I’m doing some reading now in the field of coaching women in academia
and I’m finding quite interesting articles in some marginal journals (marginal because they’re not peer-reviewed, stellar impact factor and blah blah blah).

This article talks about people working long hours in demanding jobs in law firms in the United States and trying to balance this with family life.

The article points out that things have dramatically changed in the last
years in many law firms due to women becoming partners in these firms. The reason for the change is very simple: women give birth, and the whole rhetoric of long working hours needs to be adjusted to suit the natural rhythms of life.

Some of the policies that have been adopted by some law firms to
accommodate family life include 16 weeks of paid parental leave and one year of unpaid leave,  an achievement that by some European standards is almost an insult. In the UK, for example, depending on the scheme, you might even have 9 months paid maternity leave (but not on a full salary).  On the
other side of the spectrum, this is what you get in Spain: 16 weeks maternity leave.

But many law firms are still run by white middle-class men with
conservative ideas about family. What I mean by conservative is that they want
to conserve the family at the expense of their wives’ confinement. For these
guys, family adjustments are difficult to make.

It’s really hard to find good women litigators” says a law firm leader at a major East Coast firm, “mostly because everyone has protected them all their lives. So they get more flustered than guys do when they run into attack dogs. We’ve had several women leave to raise kids. But still, when we find good female litigators, we try to do what we can for the ladies.”(p. 34)

Please note that in the first sentence the speaker refers to women litigators, but
when the issue of raising children is introduced, we are ladies.

In these circumstances, some parents decide to go part-time, which doesn’t mean reducing time spent at work. As an academic friend working part-time once told me, “a part-time academic is a person who makes half of the money for a full-time job”’

In his article Taylor mentions that the reason behind some lawyers’ decision to work as solo practitioners is related to the impossibility of making favourable arrangements as part-time workers. A solo female lawyer practitioner said:

As a result, after winning a big case last year, I worked half-time for the next 90 days. I travelled and got to spend a lot of time with my daughter.” (p.36)

So the parents interviewed gave the following advice:

–         Keep work and family settings close;,
so you don’t end up doing a lot of commuting

–         Modify your career expectations;

–         Work as a team with your partner and
learn to be flexible;

–         Just try to do what a human can do.
Set your priorities;

–         Try to separate things. When you’re
with your kids, be with your kids.

I must say, not bad pieces of advice for busy legal minds:-)

Natalia

De aprender a equivocarse mejor

¿Como enseñar lo que no sabemos hacer bien? Es una pregunta difícil. Natalia habló acá sobre su dificultad de jugar. Una de las cosas que  no le quiero pasar a r., es el miedo a equivocarse. No sé tan bien de donde vino este miedo, pero que esta, está. Me cuesta mucho tratar de hacer cosas nuevas, tengo que sobreponerme a una resistencia interna importante, y no puedo evitar sufrir cuando no sé hacer algo, aunque sea la primera vez que lo intento. 

Pero me parece un tema importante, incluso, central. Y me pregunto cómo hacer para modelar, y para respetar – porque creo que al menos r. todavía no tiene este miedo – ese arrojo, esa necesidad de hacer las cosas por ella misma, de equivocarse sola, como darle el espacio y tiempo adecuado, como no intervenir.

La verdad es que en teoría todo siempre es más fácil. En este caso, r. tiene dos y casi medio, y está en el etapa de querer hacer todo sola – en realidad desde hace rato. Y creo que aunque esto es común en muchos chicos de esta edad, es bastante pronunciado en r. Y yo intento respetar esto lo más posible (porque la entiendo perfectamente! ;)). Pero la verdad es que ya me cuesta. Sufro presenciar como intenta por 20 minutos ponerse una media. Dejo de respirar, me pongo tensa, se me escapan las manos para ayudarla. Por suerte, ella me recuerda rápidamente que no me meta, me saca la mano, y me dice un ‘no, mami’ rotundo. Si llego a tocarla, aunque sea por otro motivo, o por ejemplo, para desabotonarle la remera en la espalda (cosa imposible para ella), agárrate. Se enfurece. No sé a quién sale así 😉

Si ya sufro viéndola luchar con una media, y quiero ayudar y meterme, no me quiero imaginar problemas adolescentes, con amigas, novios, trabajo, y posibles demases. Hay un parte de mi que no quiero que se frustre, que se sienta mal. Pero a la vez, soy consciente de que si no la dejo ser, intentar, hacer cosas sola, algo se pierde, se frustra, se estanca.

Hay una frase de Beckett que me encanta que dice ‘Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor’, y que tendría que ponerla tipo poster en mi casa, en mi escritorio, así se me graba, porque modelar esto es probablemente más poderoso que cualquier discurso.

Acá van algunas de las cosas practicas que hago (o más bien intento hacer) para esto:

  • Arreglar la casa como para que r. sea lo más independiente posible. La mayoría de estas ideas las fui sacando de la filosofía Montessori. Tiene un placard en la cocina con sus cosas para comer, una selección de su ropa en cajones que ella alcanza, una ‘torre’ para que me ayude a cocinar, escalones lo suficientemente altos para llegar al inodoro sola, los juguetes y libros ordenados y a su alcance, una mesa y sillas chiquitas, y así.  No quiere decir que todo se use y funcione perfecto, pero creo que le genera una sensación de satisfacción poder hacer y acceder a cosas sola. Hay muy buenas ideaspor ejemplo acá o acá.
  • Cuidarme con los elogios. Para esto me sirvió leer el libro Nurtureshock y How to talk so kids will listen…(hace poco hice un post sobre esto –en inglés). Básicamente implica tratar de elogiar el esfuerzo más que su inteligencia. También no dar tantos elogios, porque puede ser algo que distraiga más que ayude, ser descriptiva y  específica con lo que estoy elogiando.
  • Cuidarme con como manejo mis errores – si me puteo cada vez que hago algo mal, obviamente doy la impresión de que es algo muy malo. Intento contener mi tendencia a putear, y tratar de decir lo que hice mal, y como puedo hacerlo mejor la próxima, y como lo puedo arreglar (por ejemplo: si se me cae un vaso de agua, en vez de decir ‘la p*** madre!’, como sería mi forma habitual de reaccionar, trato de decir, ‘uy, se cayó, no tengo que ir tan apurada, vamos a secar con el trapo’).
  • Darle el tiempo y el espacio para hacer las cosas solas, lo más posible. Obviamente esto a veces no es posible, porque por ejemplo tengo que llegar a algún lado a tiempo, y si la dejo, tardamos 4 horas en salir! Estas transiciones y momentos me resultan super difíciles la verdad, sobretodo que no termine en gritos y llantos (de las dos) (alguna idea?)
  • Dar espacio y nombre a los sentimientos. Si se enoja, o se frustra, aceptarlo. No significa que vayamos a cambiar lo que hacemos pero darle lugar y nombrar lo que le pasa, en general la calma (después de un rato de repetirlo – está enojada, se puso mal por tal y tal cosa…(habla en tercera persona)

Estas son algunas de las cosas que hago/intento hacer… pero me gustaría saber que piensan ustedes, y si tienen tips/experiencias que quierna compartir, son muy bienvenidas: ¿cómo manejan este tema? ¿Les pasa/ó algo similar? ¿Qué piensan?

Lucila